Un tema muy rionegrino:
TENEMOS DELFINES EN EL RÍO NEGRO
Proponemos la lectura de este texto, seguido del debate entre
los alumnos del segundo año de una escuela de nivel medio, incluyendo la
participación de los docentes del área de ciencias biológicas.
Este tema de trabajo pretende mostrarnos una parte
desconocida de nuestra biodiversidad local: la presencia de delfines en
nuestros ríos, mas especialmente, el Río Negro. Así, una vez que conozcamos a
estos enigmáticos animales, comprenderemos un poco más lo importante de cuidar
nuestros ambientes acuáticos: hogar de hermosos cetáceos.
¿Sabías que tenemos delfines en nuestros ríos?
¡Que
suerte!
Los
argentinos somos muy afortunados: nuestras aguas son el hogar de más de 30
especies de delfines, marsopas y ballenas. Sin duda, ellos son uno de los
animales más místicos, carismáticos e inteligentes del mundo…
Delfines
+ Marsopas + Ballenas = Cetáceos
Para
entender como funciona la naturaleza, los humanos nombramos y clasificamos
todos sus elementos. Así nacieron los nombres de las especies y, como hablamos
en distintos idiomas, creamos una forma de llamar a cada ser vivo de un modo
inconfundible: usamos un nombre científico para cada especie (escrito en latín,
un antiguo idioma). Por ejemplo, el delfín Franciscana que habita en nuestra
zona, tiene su propio nombre científico: Pontoporia blainvillei.
Para
seguir ordenando nuestras ideas, agrupamos a las especies de acuerdo a sus
similitudes: el grupo de los cetáceos está formado por todas las especies de
delfines, marsopas y ballenas del mundo.
¿Delfines
entrando a nuestros ríos?
Nuestra
región posee grandes ríos (como el Río Negro y el Río Colorado) que, al
desembocar en el mar, llevan nutrientes y otras sustancias en suspensión que
vuelve sus aguas más oscuras. Estos nutrientes alimentan a la flora y fauna
acuática, entre los que se encuentran peces e invertebrados: las presas
favoritas de nuestros delfines. Este es uno de los principales motivos por los
que visitan el Río Negro: vienen a buscar alimento.
La Franciscana: un delfín muy especial
Los argentinos, uruguayos y brasileros tenemos uno de
los delfines más pequeños y raros del mundo: la Franciscana. ¡De todos los
delfines del mundo, la Franciscana posee el pico más largo, con más de 200
dientes!
Este pequeño cetáceo vive en zonas costeras poco
profundas y hasta ingresa a nuestros ríos para alimentarse. Como vive en aguas
turbias, sus ojos son muy pequeños y de escasa visión. Pero posee un increíble
sistema equivalente a un radar llamado ecolocalización: en su frente desarrolló
un abultado órgano llamado melón (característico de los delfines) que es
notorio en las Franciscanas y les da esa forma tan particular a su cabeza (como
si tuviera un chichón en la frente).
Es uno de los cetáceos más
difíciles de observar porque se mueve lentamente, realiza pocos despliegues en
superficie y vive en grupos pequeños en aguas con las mismas tonalidades que
presenta su cuerpo, un muy buen camuflaje para evitar a sus predadores
(tiburones y orcas). Justamente de su color amarronado (similar al color del
hábito de los monjes franciscanos) es de donde proviene su nombre.
Como si fuera poco y para hacerla
más especial aún, es una especie endémica (exclusiva) de Sudamérica:
solo habita las aguas costeras del Océano Atlántico
Sudoccidental, desde Itaúnas (Brasil) hasta Península Valdés (Argentina).
Actividades:
pensando en nuestros delfines
1)
Buscá los nombres científicos y comunes de los cetáceos que habitan en
Argentina. Armá una lámina con fotos y/o dibujos de cada especie: ¡verás que
diversidad de delfines, marsopas y ballenas tenemos!
2)
Investigá las principales características de los cetáceos. Verás que los
delfines son distintos de las ballenas. Resumí la información en un cuadro
comparativo de las características que los diferencian.
3)
Infografía: Es una forma de representar información gráficamente. Armá tu
propia infografía: usá dibujos y fotos para explicar las características y
amenazas de las Franciscanas. ¡Exponela en el patio de tu colegio!